Oh, sí.
Buscas una mujer inteligente y que folle bien, ¿no? Me reconozco en esa imagen. Pura zorra vanidosa. Sí, chacho, pero es lo que hay.
Sabía que estábamos imantados. Desde que te vi hasta que supe quién eras, qué pasaron, ¿meses? Y seguimos coincidiendo. Tan tosco y animal. Tan jodidamente atrayente. Y cabrón, encima, ENCIMA, me aguantabas la mirada cuando nos cruzábamos entre el tumulto de la gente. Y cuando ya estábamos más que presentados te tuve bajo el punto de mira, como a nadie. Acoso y derribo. Quería follarte, sorprenderte y que vieras lo que era capaz de hacer. Joder, no tenía ni puta idea, jajajajaa. Había algo… y lo sabías, jodido gato. Seríamos la puta bomba.
Y lo fuimos.
Las coincidencias vuelven a mí como para recordarme cómo estábamos destinados, enmarañados como una madeja. Las madejas consiguen que siga liada y pierda la paciencia. Mantén la fe, ya.
Hemos crecido. De fogata a volcán, de granada a bomba nuclear. A veces sólo era sexo y otras cual caballero de la edad media jurabas lealtad al nombre de tus queridas (demasiado pretencioso por mi parte definirnos como amadas, en plural) ¡que nadie las injuriase! ¡le cortará la lengua! ¡que nadie las toque sin su consentimiento! ¡les cortaría las manos! Incluso recuerdo una vez que me preguntaste si no me sorprendía descubrir que de puertas a dentro eras otro. Vaya. Así que en realidad eres otro, eres este. Ya veo.
El que busca las mentes inteligentes. Las chatis carismáticas. Claro. Para hablar con ella. Para hablar conmigo. Oye, una pregunta, ¿cuándo?
Ay chato, más valía que no te engañaras a ti mismo. Eres como todos. No te creas tan especial.
“Ten fe”. Me aferro al tiempo y me desvanezco poco a poco. Incluso me planteo si el amor me resulta insulso o es que he perdido la capacidad de amar. Te lo has llevado todo mientras me hacía a ti, al chuleo. He pisado tanto de ese lado que ha terminado poseyéndome.
Y en consecuencia: tú, ya no, moreno. No, al menos, como antes.
Recuérdame cuando era inocente….
Sor Guinha (22/03/07)
2 comentarios:
Y follar untados en miel y decirmos mentiras al oido cual te amo, me completas y mientras tanto la verdad fuma petas y se rie de nuestro sudor, de nuestras ganas de poner razon entre la polla y el condón, ilusos de los que chupan piel buscando amor, pobres de nosotros que creemos que los suicidas son soñadores que intentaron volar.
Una chupon de amor en el pezón de tu prosa.
Intenso post. ¿Por qué cojones tienes tan abandonado esto, maldita? Leer estas cosas te hacen querer leer más.
Ya te estás sentando a la silla a escribir, coñe ;)
Un saludo!
Adri -> Seth Fortuyn
Publicar un comentario en la entrada